Cuando inviertes en Iban, estás depositando inicialmente tus fondos en una Entidad de Dinero Electrónico (EDE), regulada por el Banco Central Europeo. En el hipotético caso de que esta entidad llegara a ser insolvente podrías reclamar tus fondos no invertidos de esta cuenta segregada.


Los productos Iban son cuentas de inversión con un tipo de interés fijo. Iban, a través de sus entidades emisoras de prestamos aliadas, invierte en una gran diversidad de préstamos con Garantía colateral (propriedad/activo), es decir, los prestatarios aportan una garantía que puede utilizarse posteriormente para recuperar el importe en caso de impago, lo que reduce el riesgo crediticio.


Adicionalmente, el 100% de las inversiones en préstamos cuentan con Garantía de Recompra en virtud de la cual, si el pago del préstamo se retrasa más de 90 días, la Garantía de Recompra se ejecuta recomprando la inversión por el valor nominal del principal más los intereses devengados hasta la fecha de recompra. Esto sucede automáticamente y sin necesidad de que los inversores lleven a cabo actuación alguna. Además, el tipo de interés del producto de inversión no se verá afectado en absoluto, por lo que los inversores siempre reciben una tasa de interés fija.


Por último, el Cliente también está siempre protegido por el Safeguard Trust de Iban, una cuenta de provisión de reservas de capital que brinda un nivel extra de protección. En cualquier caso, hasta la fecha los Clientes de Iban siempre han recibido el tipo de interés fijo de sus inversiones, sin que haya habido necesidad alguna de activar mecanismos adicionales de protección a la inversión como el Safeguard Trust.